Estado actual en México sobre el COVID-19

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Sigamos siendo niñ@s

Día de l@s niñ@s

Hoy festejamos el día de l@s niñ@s, y está por demás decir que es un festejo diferente.

No sé si tú solías festejar este tipo de días. Yo cuando mucho compraba un chocolate y se los daba a mis hijos, pues nunca he sido partidario de agendar trato especial por una mera directriz creada por el mundo del comercio. Lo mismo me pasa con el día de San Valentín.

En fin... no escribo estas líneas para hablar de cómo festejar o de si debemos alinearnos a lo que los dogmas sociales y comerciales nos indican, sino para aprovechar y compartirte una reflexión: hoy más que nunca, necesitamos seguir siendo niños. Justo terminé de hablar por teléfono con un cliente quién, después de recibir mi felicitación por este día, me dijo: "el día que dejemos de ser niños, estamos fritos". Coincido totalmente. Y más durante estos raros tiempos de confinamiento y de incertidumbre.

Estas circunstancias nos han obligado a volver a lo sencillo, a lo básico, a lo indispensable. Y si miro cómo mis hijos han enfrentado esta contingencia, he observado que ven las cosas de una forma tan diferente a nosotros los "adultos":

1. Mantienen la esperanza. Ellos utilizan frases como "cuando podamos volver a salir...", "cuando vuelva a ver a mis amigos...", "cuando podamos ir a la playa...". Ellos no saben si se podrá o no, no ven impactos económicos, sencillamente piensan que se podrá y punto. Eso los ayuda a mantenerse vivos y animados, y por lo tanto, sus días se pasan rápido. En ellos la frase de "la esperanza muere al último" es verdaderamente real. Es su motor, su gasolina y su destino.

2. Se adaptan. Claramente, antes de marzo, ningún niño mexicano pensó que estaría encerrado en casa durante 2 o 3 meses, ni que su economía podría afectarse duramente después del confinamiento. De hecho, si se los hubiéramos planteado, su reacción habría sido de rechazo o de incredulidad total. Hoy lo están viviendo, están tomando clases en línea, están haciendo proyectos en casa, están haciendo ejercicio en los pasillos y patios de nuestros hogares. Y la verdad es que adaptarse para ellos es cuestión de días o incluso de horas. La realidad la asimilan rápido y la hacen suya de inmediato.

3. Son ligeros. Viven el presente, un día a la vez... posiblemente creas que este punto contradice al primero. Pues no, mantener la esperanza no está peleado con ser intensos en el hoy. Los chicos buscan sacar todo el jugo del presente. Si están en un parque, corren, gritan, se revuelcan. Si van al cine, se carcajean y se atragantan de palomitas. Si juegan contigo, lo harán hasta que acabes agotad@ y ellos aún tendrán energía para seguir. Si el futuro es diferente o desesperanzador, ya habrá tiempo para adaptarse.

4. Son alegres a pesar de todo. Por norma, en donde hay niños hay gritos y risas. ¿Has ido a una escuela vacía? ¿no se siente raro no escuchar el barullo infantil por aquí y por allá? Hoy fui a recoger material para que mis hijos continuaran su actividad académica en casa. La escuela estaba vacía y no pude evitar extrañar la alegría infantil. A pesar de que tengan examen, o de que haya habido alguna pérdida en casa, el niño ve la vida divertida. Toma pausas y juega, olvida lo negativo y busca algo positivo.

Probablemente pienses que la realidad de muchos niños mexicanos puede ser muy distinta a lo que describí en estas líneas, pero no necesariamente. Conceptos como esperanza, adaptabilidad, ligereza y alegría son manejados por casi todos los de corta edad, siempre que vivan en hogares funcionales, con independencia a su clase socioeconómica. Para un niño, mis paradigmas y los tuyos son irrelevantes. Igual pueden jugar con otro de cualquier clase social, de cualquier credo o hijo de cualquier político, aunque sea del bando contrario. Los complejos y los prejucios los van adquiriendo con el tiempo, y aumentan conforme más adultos se hacen.

Sigue siendo niñ@. Observa hoy a un@. Piensa en tu propia niñez, y lejos de posibles resentimientos, recuerda lo sencilla que era la vida a esa edad. Trata de vivir más como ell@s.

¡Feliz día de l@s niñ@s!





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